INFORME TUNGUSKA

Viento en la Flecha / Pensamiento

Presentación de Alexis Figueroa

Podría decirse que históricamente grabado y dibujo, reunidos en el entorno de la “ilustración”, ha sido un procedimiento posible de la literatura, en su definición como estampa que adorna o documenta un libro. Y sin embargo,  es  en su misma definición donde hallamos  ya delimitada su “zona de desplazamiento” -y de pertenencia, en términos de legitimidad- respecto a lo literario. Acaso en los vaivenes de  nuestra cultura,  hayamos considerado como más relevante un grabado que -precisamente- documente un libro, a partir del adagio vulgar: “una imagen vale más que mil palabras” -sobre todo si encarna noticia, dato o especificación de carácter referencial-, que la  escenificación del discurso fantástico trasportado desde su palabra a un eidos de tinta  que ampara y aplica  como prótesis de la realidad.

II.

Desde hace más de una año, junto a Claudio Romo, hemos desarrollado un trabajo que combina  los procedimientos gráficos con  la literatura, acercándonos a un punto medio, de cierto carácter experimental, desde nuestras respectivas prácticas y saberes. Yo, como productor de textos, valga también “escritor”, y Claudio  en tanto artista gráfico, buscando la imbricación de un producto que se mueve en la zona aún difusa del “libro ilustrado”.  Y digo difusa puesto que abarca  productos posibles de situar tanto desde una tradición milenaria, como contemporánea, y que en lo contemporáneo genera híbridos demostrativos de un desplazamiento  desde el grabado tradicional y la literatura hasta la gráfica narrativa, potenciada a partir del surgimiento del libro -y  sus auxiliares técnicos de impresión, ilustración y diseño-como actividad industrial. Es así que nuestro trabajo se inicia con  la realización de “Fragmentos de una Biblioteca Transparente”, un libro que, recolectando ilustraciones y trozos de una biblioteca inexistente, desarrolla un literatura fantástica de investigación cultural: en sus páginas transparenta mecanismos y artilugios aplicando imaginería e información, siendo su resultado, un apócrifo  que extrae, inventa, diseña minihistorias que desdoblan nuestra inmediata realidad.  El apócrifo como producción literaria aparece con frecuencia en términos de  manuscrito encontrado, situándose el posible autor, ya como un  comentarista, editor o  descubridor,   impelido tanto por la vocación de comunicar y brindarlo a la luz, como por su trabajo  de enmascaramiento y pasión de inventar. Libro supuesto,   se ampara en la Literatura y su principio de realidad, para fingir lo real. . Un ejemplo contemporáneo es  el texto “Un vacío perfecto” de Stanislaw Lem, en el cual se presentan  prólogos  de diversos autores a libros imaginarios. Prólogos “reales” de libros “irreales”, presentados a su vez por un prólogo en que el autor (¿) cuestiona y desmiente  en un circuito de espejos de tiempo y presencia, su realidad como autor.  La factura de  los Fragmentos de una Biblioteca Transparente, nuestro primer libro, se inscribe en esta tradición, aun siendo producto de un método original. Se me dio en tanto escritor, un dossier de ilustraciones temáticamente agrupadas, solicitándoseme la construcción de historias que las contextualizaran, en términos de discurso, en base a  fragmentos  coleccionados de libros inexistentes que cubrían lo apócrifo -o aún, lo acentuaban- en base a la simulación de sus datos más fidedignos, es decir, la fabricación del espacio de cita   conforme el canon editorial. A decir de Claudio Romo, tratase de un libro concebido como objeto de edición experimental, convertido en espacio integrador de distintos lenguajes y que permite un nuevo paisaje de visibilidad, circuito, y tránsito, que supera la simple exposición de galería -en el caso del grabado tradicional-, o el consumo por parte de un pequeño grupo de entendidos o iniciados -en el caso de la literatura. Un libro en suma, que se ubica en  los nuevos diseños posibles de una producción artística, situada en una habitación medianamente  legítima de la fantasía.  A decir mío, se trató de un trabajo al revés, en que como escritor, debí hacerme cargo de las labores de ilustrador. Convencionalmente, el ilustrador trabaja en razón periférica accediendo a la mostración ocular  del texto narrado; en mi caso, al recibir de antemano un conjunto de láminas que  si aún no narraban, decían historias, hube de concebir  los textos  en que se relataran, concibiendo textos  respecto de las cuales éstas fueran una afloración. Así, al modo de una ascética del estilo, o mejor, del catálogo de las emisiones, se fue conformando un trabajo en que fotografía, cómic, ilustración, carta, revista, informe, conferencia, diario…conforman un espacio de operación. Que es simulacro de veracidad. Y es que justamente, en su base, el proceso que culmina en el libro, es producto de una co-laboración, de parte de manipuladores de arte y sentido, que proyectan la obra desde la potenciación de un discurso -o diseño- entrelazado, al modo de una metonimia  del significante empleado.

III.

Pero entremos ahora a Informe Tunguska, lo presentado hoy aquí.

En un segundo momento, nuestro trabajo, ya definitivamente orientado a la exploración de interzonas, buscó la construcción de una unidad artística que reuniera  elementos de literatura, gráfica e iconografía.  Siendo uno de nuestros objetivos la visibilización del cómic como un elemento artístico contemporáneo capaz de aglutinar en sí técnicas, procedimientos y tradiciones de múltiples disciplinas, siendo un objetivo también  el mostrar la validez de los “universos-ficción” de la fantasía contemporánea, especialmente en un marco de crisis representacional de la realidad,   es que se presenta Informe Tunguska: construcción comix  de un apócrifo informativo, proyecto avalado por la Sección de Artes Integradas del Fondart Nacional. Se trata  de la realización de un diseño que en su base  sostiene la idea de un libro tridimensional. Es decir un “libro” que extiende la construcción de sus páginas al espacio de tres dimensiones, concretándose en texto-dibujo en tanto novela gráfica, en ilustración- en tanto  grafica de pared, y en lo volumétrico, en tanto escultura cerámica. … tal como pueden apreciar en la exposición adyacente…

Su mecanismo de producción se aproxima acaso a lo cinematográfico, es decir, a la manera de un arte que demanda ingentes medios de simulación. De un guión principal, se desprende la imagen de un mundo, encarnándose conforme los medios artísticos en  una mímesis de huella, inscripción y espacio-relato. En una especie de “banco de pruebas” Claudio Romo -gráfica integrada-, Alexis Figueroa -documentación, texto y guión- y Bárbara Bravo -escultura cerámica-, van ensamblando, diseñando, probando los aparatajes que permitan instalar en  el mundo real una distopía sensible -que, en tanto diferencia operable se opone sensiblemente a los mecanismos apócrifos , como resultado de un proyecto multimedial.

IV.

Así, Informe Tunguska, novela gráfica, comic experimental,  se inicia inaugurando su espacio en la tradición de la “Zonas” de la ciencia ficción:  y es que tras los acontecimientos del 2012 y  el aislamiento  de la Zona Tunguska en la Isla de Chiloé, vino el momento de las explicaciones. La sociedad civil demandó  respuestas a sus autoridades. Y aún aceptándose finalmente la incapacidad de tener una certeza de lo sucedido, se elaboraron hipótesis, se postularon modelos sociomatemáticos a la vez que  diseños complejos de la arqueoheurística. Finalmente, la presión de grupos ciudadanos alineados políticamente posibilitó disponer de otras formas de investigación, abriéndose el campo a una heterodoxia que propuso la integración de otras áreas del quehacer humano, al proceso científico propiamente tal. Aunque diremos que procesos de este tipo -reconocidos como Prospección por Imaginación Dirigida o Imago Dessing Prospection- ya habían sido legitimados en la década de los 60 del siglo pasado, especialmente en los métodos de Brion Gysin, W. Burroughs y Joan  Fontcuberta,  por nombrar precursores del estro virtual. En abril del 2012  se licitaron diferentes proyectos de PID,  buscando entregar al público las respuestas que la ciencia no pudo lograr. Informe Tunguska: construcción cómic  de un apócrifo informativo, fue uno de ellos. Se contemplaba que Documentación, Teoría e Historia del Informe, entregase una hipótesis fuerte de (en tanto probabilística y entre otras  desarrolladas por otros  investigadores CF: Tesis Hrönir de Tlon, Orbis Tertius, Grupo J.L.Borges e Hipertextual Translations Copy -Plagiarism -Simulacro, de  Nicolás Rosa Inc.) de esta realidad.

……………….

Es así, como  nos introducimos en su distopía. Es este concepto un elemento particularmente presente en la Ciencia Ficción. Verbi Gracia,   ”El hombre en el Castillo” de  Philip K. Dick;  “Watchmen” de Moore y Gibbons; “Neuromante” de Gibson-, pueden ser  definidos  como[ ] utopías perversas donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Sin embargo, históricamente, el término fue acuñado -en sentido político-  a fines del siglo XIX por el filósofo John Stuart Mill.  Cito entonces: “La Distopía como una forma de ver hacia adelante la existencia individual y colectiva ha tenido lugar desde siempre, sin embargo, a partir del siglo XX se ha venido estableciendo ─con más fuerza desde la segunda posguerra─ y actualmente es una forma prevalente de criticidad. La Distopía es el concepto antónimo de la utopía. La utopía con su esperanza, con su fe en las capacidades sociales del hombre, con su humanismo, con su sabiduría propia del desapego de lo real, de lo mundano, aparece - ahora- ya no creíble, sin cabida en el juego de las posibilidades; sin fuerza virtual. Sin la potencia de lo posible, de lo que está en acto de ser, en tránsito” (John Maxwell Coetzee, La edad de hierro). Pues bien, esta peculiar distopía, sucede próxima, apenas un paso delante de nuestra historia civil, visitando un futuro desgajando de la habitual realidad, pero que espejea en su constitución posible, los elementos violentos, macabros -aunque para otros,  señeros, salvadores, divinos-de nuestro inmediato pasado. Hemos hecho uso de la física de las ucronías y decimos: en mecánica cuántica, una partícula se desplaza -”vive”- virtualmente como suma de todas sus historias posibles y es el observador quien, al fijar un comportamiento - es decir su “huella” en un horizonte de eventos-selecciona una historia. A ésta - a esto- ,  llamamos “la realidad”. En el caso del libro, nuestra realidad. Realidad con algo de gótico y ciberpunk, instaurada en  la zona de la fantasía y el cómic, gozando del privilegio de su marginalidad. Y es que este tipo de productos asoman recién en el borde de la literatura y el arte oficial: la producción fantástica en Chile abandona poco a poco su invisibilidad, desligándose del ser considerada como pariente  bastardo de la  Tradición Realista Chilena, gracias a la aparición vigorosa de su campo novocultural.  Por citar un ejemplo: Años luz, mapa estelar de la Ciencia Ficción Chilena,  que en su carácter de antología reúne una muestra de la producción en el género, aparece en el 2006, en una edición de la Universidad de de Valparaíso y Puerto de Escape Ediciones, a cargo del académico Marcelo Novoa, abarcando sin embargo desconocidos 80 años chilenos de producción… Por citar otro ejemplo: el evento en que estamos presentes, con su colección de revistas, fanzines  e imágenes, que dan cuenta de una huella constante de la fantasía. Por citar otro ejemplo:  la aparición de Igdrasil, de  Jorge Baradit, que visibiliza -para el lector del país- una tradición contemporánea de ciencia ficción, instalando en el imaginario del público el ciberpunk, el gótico cibernético, el chamanismo electrónico, los múltiples planos de la realidad…Cito entonces:  ”siendo el fruto de una tradición fantástica borgiana y de una realidad compuesta de mitos precolombinos y residuos industriales de la modernidad, además de desarrollarse en la época de la globalización, el postmodernismo, los videojuegos, el cine digital y de animación, el cyberpunk latinoamericano es una tendencia que se cultiva desde México hasta Argentina, pasando por Cuba y otros países incógnitos en el mundo de la ciencia ficción, como Paraguay y Bolivia. Viéndose como una intuición en los trabajos de escritores canónicos como Ricardo Piglia, Carmen Buollosa o Edmundo Paz-Soldán, el cyberpunk se manifiesta en la escritura de jóvenes autores y creadores interdisciplinarios y colaboradores de fanzines”. (Juan Ignacio Muñoz).  (Cyberpunk latinoamericano: Distopías, virtualidades y resistencias, Revista Societarts, 2009. www.societarts.com).

V.

Cuando una obra de arte se expone ante el público,  avalanza sus significaciones más allá o más acá de la intención de su autor, revistiendo una corporeidad colectiva, compuesta de múltiples ojos que con su lectura añaden carne y sangre a su nacimiento, en este caso, un nacimiento de tinta y papel. Así,  en el  blog   http://freakytalescositasmutantes.blogspot.com/ podemos leer:”Hoy en día no existen límites en cuanto a formatos, ya sea en el arte, en el cine, en la literatura o el cómic… todo se entrecruza al arbitrio del creador para dar paso a propuestas eclécticas que, con resultado desigual, dan cuenta de una búsqueda creativa, de un deseo de innovación que pocas veces genera el efecto de originalidad buscado, porque hoy en día, gracias a globalización y a la superposición de influencias aquel viejo adagio que reza “nada nuevo hay bajo el sol” se hace cada día más cierto. Ahora bien, lo novedoso está en ver cómo disponemos o presentamos esas cosas viejas para provocar, inspirar y  reflexionar … Informe Tunguska es una obra colectiva que toma uno de los temores más ancestrales de nuestra civilización y que a través del texto, la escultura y la gráfica nos presenta la crónica de un pandemónium made in Chile haciendo propios los códigos del cómic, la literatura de ciencia ficción, la biblia y hasta el horror cósmico. La verdad es que tanta intertextualidad casi me produjo taquicardia: Un poco de Otomo por aquí, una pizca de Tezuka (la rigidez de algunos paneles me remitió al Tezuka más oscuro de Black Jack), una dosis de Baradit algo blanqueado con un poco de Stephen King (Una referencia a “The Myst”), retazos de Lovecraft y su color que cayó del cielo unidos a unos toquecitos de Kafka con su clásica metamorfosis me hicieron sentir que presenciaba el Collage mejor logrado de la historia, una pieza colectiva que funciona como los engranajes de un reloj y que nos plantea una horrible sociedad estratificada y especializada donde el común de los mortales es mantenido en la desinformación, siendo el “Informe Tunguska” una suerte de archivo desclasificado acerca de los horribles y misteriosos acontecimientos que asolaron la ficticia localidad  de un Chile sacado de una realidad paralela”…

VI.

Los constructores de lo raro, los habilitadores de estirpes  no humanas -pienso por ejemplo en el Drácula de Stoker, en los seres de Giger, en los personajes del  cine de Cronenberg,  en los monstruos abyectos de H.P Lovercraft, en los tratadistas de Alquimia Celeste, en  el licantrópico erudito Sabine Barig-Gould- tuvieron siempre al oído el susurro de Pan.  Diría: su pecado capital, su  némesis, fue  su esperanza de ver. Porque  en la Historia se contempla sólo aquello que no está prohibido. Todo arte que devele, muestre, exhiba las manifestaciones del ojo contemplando su pánico, su deseo,  su estro, y en suma su carne, se excluye, signándolo con la  rareza y la marginalidad. Acaso, la conquista del ojo, la extensión de sus contenidos legítimos, es lo que señala el momento, la estética de nuestra civilización. Construir otra historia, en la que se murmuren los  temas, siempre desusados, amenazadores y  extraños de nuestra imaginación,   construir la historia del mundo que susurra  en la sombra, es tarea del arte fantástico y su  alteridad. Más, como nos murmura un protagonista,  tras una extraña y encandilante visión: ¿Puede alguien…? ¿Hay alguna forma de comunicar realmente lo que nos acontece en un sueño? Nos conformamos con reducir a formas simbólicas, cuando no  a fragmentos pobremente acomodados conforme a la lógica racional de nuestra conciencia,  los momentos vividos en aquello que nombramos “sueño”. Y cuando despertamos, manoteamos por algunos segundos en  el caos de nuestros recuerdos, ansiosos por atrapar  el relato que hilvanó nuestra mente dormida. Y nos quedamos con nada. Con un gran vacío, que intentamos llenar con retazos y formas, que son un reflejo pálido de aquel cerrado y completo momento que llamamos El Sueño. En el cual vimos, sentimos, palpamos acaso, otra realidad. Mayor. Distinta. Atrayente, espantosa y ajena.  Como pecadores  expulsados del paraíso, vagamos golpeando las puertas de la engañosa memoria, sin saber cómo entrar.  Informe Tunguska, es acaso una puerta de papel y tinta, aquí, para ustedes.

Informe Tunguska en LOM Edicones