Morir o no morir pollo. De visita en la casa de Parra
Al final, lo más increíble de todo es que hayamos ido. Lo más absurdo del asunto. El Nico partía al día siguiente a Paraguay y yo me había acostado tardísimo la noche anterior. ¿Pero él sabe que van?, preguntó mi viejo cuando, a eso de las siete de la mañana, mientras obligaba a un café […]