Lo que cabe en la mirada

Vuelvo a Hijo de ladrón (1951) cada cierto tiempo. Busco en él ciertas pistas para una hipótesis que me gustaría desarrollar alguna vez: el pensar en la historia de la literatura chilena tratando de trazar la anomalía que Manuel Rojas supuso. Eso, porque aunque pareciese que dibujaba sus libros a partir de los bocetos de […]