Mis Kindertotenlieder

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1: Al menos en el silencio alguien se deja oír

No las digas, no vayas a decir
las cosas por su nombre.
Todos esos nombres
que de saberlos tanto
ya no me dicen nada.
Por favor, no las digas así
(hablo corto y en serio)
que las cosas y los nombres
son peores que el silencio.

 

2: Ronda cantada a tres voces

Crece el país como crecen
uña y pelos a los muertos,
como crece el niño tuerto
en reino de negra virtud.
Que ojos sean los que rían
por las lenguas que se muerden.
Sin despertar los verdugos,
jugad, jugad en la muerte.

 

3: La muerte por fuera

Eso, gaseen, bombardeen, ahoguen
los niños de aquellos sitios
en que enseñaban a doctores de la ley.
Si se comieran a sus propios hijos
al menos harían como la perra
que acuna la tumba por dentro.

 

4: El gigante en su jardín

Me dijo el niño
al oído bajo
el árbol del jardín:
Hay un gigante
que nunca vemos

que nos obliga
a ser pequeños,
mínimos, gentiles,
suaves, invisibles,
para no matarnos
entre gigantes.

 

5: Consejos del viejo Andrés al niño Diego

Antes escribe
antes de saber
antes de vivir
antes escribe
sin la ortografía
sin la métrica
sin la historia
sin la filosofía
antes escribe
porque nadie
vendrá a tu palacio
serán los hijos
de tu mente
tus comensales
Y cuando al fin
llegue un niño
desde el día real
dile una y otra vez
antes escribe
antes de vivir
antes de saber
antes de leer.

 

6: Niñas de Alto Hospicio

Nadie las buscó
en los basurales,
nadie las buscó
en los picos y las garras
de las aves de rapiña.
Nadie las buscó
en la acequia pútrida
bajo el sol clemente.

Solas buscaron sus madres,
una por cada una.
Solos buscaron sus padres,
menos los idos y muertos.
Solo buscaron
Perros, gatos, santos
que no cuentan
la razón de los lloros.
Destino de prostitutas
huir de las cunas,
salir a ganarse el pan,
el rimel y la pintura
del caracho de la flor.
Destino del tonto
saber que belleza
es flor, la flor fruto
y el fruto comida
y que comen los rufianes
frutos podridos
que arden entre la muerte.
Pero yo sé que mi hija
es un cisne
con su jumper de monja
que fue recatando
para bailar sola
aislada en la pieza
frente a su espejo
que es Dios.

 

7: Muerte del ángel de la muerte

De nada hay solución,
solo la muerte.
Todo está hecho
menos la muerte.
Díjome el ángel
mientras moría,
ángel que llueve,
ángel que rima.
Ángel de muerte
que baila tanto,
muerte de ángel
sin fuego en casa.

Marcha nupcial
por hospitales,
con sueño de día,
de negro el invierno.
Suele la luz
marcar su beso.
El ángel que cae
también revuela.

 

8: Nómina de ángeles que afilan sus machetes

Gabriel
Rafael
Miguel
Ismael
Misael
Otiel
Daniel
Joel
Manuel
Ariel
Natanael
Ezequiel
Azael
Uriel
Gael
Noel.

 

9: Ya no como niño

¡Hipócritas!
Nada es lo que parece.
La zarza arde todavía,
es un sol que no se quema.
¡Falsos!
El pueblo está durmiendo,
cuando despierte y os vea
por fin será culpable.
¡Idólatras!
La luna es una piedra.
El mar es una lluvia.

El universo, una ciudad
vista de noche.
No, nada es una fiesta.
Vengo pronto.
Ya no como niño.
Mi reino será de este mundo.

 

 

*Imagen: “La caída del ángel”, Marc Chagall

Article by Joaquín Trujillo Silva

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