El amor en sus estados

IMG_4516

– I –

Cuando nuestras humedades
se encuentran en el aire,
brisas aledañas entrecruzan sus andares.
Trenzan sus ritmos
y sincronizan sus destinos
para raudas y ligeras alzarse
a la danza de la evaporación punzante.

Arriba en las alturas
la batalla de colisiones se despliega
y en una pasarela,
los instintos se develan.
La monstruosidad es un collar de perlas
que las moléculas consigo llevan
hasta el desgarramiento violento
del último enlace impregnado
del sentimiento condensado

 

 

– II –

Quizá sea por sublimación inversa
que nuestras risas cristalizan en semillas.
Será por venia de las estrellas
que las palabras nos enseñan sus agujeros,
y dejan que en ellos plantemos
girasoles y crisantemos.

Las conversaciones se disuelven en jardines infinitos,
las risas se acompasan con los pétalos perdidos.
No importa que el vigor de su flujo
derrame en dimensiones más complejas,
mientras podamos merodearlos como abejas
y perdernos en alguna hebra
de las que el viento tejió en su trenza.

 

– III –

Cuando nuestras humedades
se acompasan en un solo movimiento,
enjambres de libélulas disponen sus alas,
para cortar como espadas
la vista y sus amarras;
el miedo y su coraza.

 

 

 

 


Cuando los nudos aflojan
el universo vulnera
por un instante
sus densas oscuridades
y nos concede el secreto
de las velocidades.

 

 

 

La gravedad de los planetas se funde,
sus órbitas se solidifican.
Las galaxias descubren en su centro
un espiral de regeneración continua.
Allí es donde se desmenuzan
nuestras posibilidades infinitas.

 

 

 

 

 

Mi favorita es en la que somos el secreto
que algún niño leyó
en un diente de león.

 

Collages y bordados:
Paula Andrea Jouannet

Articulo por Paula Andrea Jouannet

Más allá de mis intentos por sobrevivir, ocupo mi tiempo en hacer arpilleras y collages. Me intereso en la enseñanza-aprendizaje corporizada de la multiplicación y la división. A veces me creo la @senioraserpiente.

Comentarios: Sin respuesta

Únete: Deja tu comentario